Capacitación

3 preguntas para definir una estrategia de comunicación

Al momento de iniciar el camino en el campo de las comunicaciones, los emprendedores suelen ser muy cautelosos. La realidad es que sus esfuerzos (a nivel personal, creativo, material y económico), preocupaciones y conocimientos están orientados al desarrollo de sus productos o servicios, y el campo amplísimo de las posibilidades de acción en lo comunicacional suele provocar ansiedad. Por un lado, aparecen las ganas de “hacer publicidad” para hacerse conocidos y potenciar las ventas. Por el otro, la incertidumbre ante una inversión económica que es intangible y no promete resultados en un plazo inmediato es inevitable.

Es verdad que las alternativas son tantas que pueden asustar… pero lo cierto también es que cada emprendedor puede generar un camino propio y una estrategia que seguramente acotará este infinito de posibilidades. Es un cliché, pero cierto: en comunicación, cantidad no es lo mismo calidad. La clave es seleccionar los medios, soportes y canales adecuados para comunicar, y hacerlo de manera ordenada, integrada y con sentido.

Pero… ¿por dónde empezar?

Para tomar las primeras decisiones, esta guía de preguntas puede resultar de utilidad:

1- ¿En qué etapa del negocio estoy? Las estrategias para un lanzamiento de marca son diferentes a las de mantenimiento. El esfuerzo necesario para impulsar el reconocimiento de nuestra empresa o productos cambia según éstos hayan sido recientemente ingresados al mercado o no, el grado de competencia, la coyuntura económica, la estacionalidad… Definir dónde estamos parados es muy importante antes de dar el primer paso.

2- ¿Cuál es el objetivo que quiero alcanzar? Una vez que sabemos dónde estamos, hay que definir dónde queremos llegar. No es lo mismo trabajar sobre la presencia y la recordación de la marca que para lograr una mayor cantidad de visitas en el local o la participación en una promoción. Para cada objetivo, hay un abanico de acciones posibles (y, sobre todo, adecuadas) para desarrollar.

3- ¿Cómo llego? Sabemos dónde estamos y dónde queremos ir. Ahora es el momento de activar el GPS, analizar los caminos posibles y de entre todos ellos elegir el más conveniente. En este punto, cada emprendedor debe tomar las decisiones que considere apropiadas para su negocio en particular. Algunos aspectos a ponderar son: cuál es el tiempo del que disponemos para actuar, en qué plazo queremos ver resultados, cuál es el target al que nos queremos dirigir, qué presupuesto podemos destinar, qué herramientas tenemos desarrolladas y cuáles no, cómo impactará el resultado de la acción en relación a la producción… ¡cuanto más profundo sea nuestro análisis, mejor podremos desarrollar nuestra estrategia!

Si estás pensando en recorrer este camino formidable y desafiante, te invitamos a que empieces a pensar y a soñar. ¡Contestar estas preguntas claramente y con convicción te va a ayudar a emprender la marcha! Y desde Voces nos encantaría acompañarte. 😉

Consejos para usuarios, Info

3 herramientas de Google para organizar tu jornada

Dicen que el tiempo es dinero, y eso es especialmente cierto en el mundo emprendedor; un mundo en el que muchas cosas dependen de nosotros mismos y de cómo sepamos optimizar nuestros recursos.

Google, que comenzó siendo uno de tantos motores de búsqueda en Internet y hoy es líder en el mercado digital, ofrece un sinnúmero de productos, muchos de ellos pensados especialmente para empresas.

Para la nota de hoy, elegimos 3 herramientas que podés utilizar para gestionar eficazmente tus tareas cotidianas.

En todos los casos, vas a necesitar una cuenta de correo en Gmail. Esto te va a permitir manejar el contenido tanto desde tu computadora como desde tu celular. Para este último caso, te recomendamos descargar las aplicaciones. ¡No ocupan demasiado espacio y el acceso es mucho más simple!

Google Calendar

Es, como su nombre nos deja adivinar, un calendario en el que podemos agendar nuestros compromisos y actividades.

No solo podemos configurar la fecha y horario. También podemos agregar la ubicación del evento o una descripción detallada, invitar a otras personas y generar recordatorios. Si queremos cargar una tarea que se repite periódicamente, también tenemos esa alternativa.

Con una misma cuenta de Gmail podemos configurar diferentes calendarios. Por ejemplo, podemos tener uno para nuestro emprendimiento, otro para nuestras actividades personales, otro para las tareas de los chicos… ¡y así no nos olvidamos de nada!

Google Keep

Con esta herramienta, podemos crear y organizar notas, a la manera de los post-it que pegamos en el escritorio o en la agenda.

Como siempre, Google hace gala de su versatilidad y nos permite generar notas con texto, con imágenes o dibujos o con listas de tareas que podemos ir “tildando” a medida que realizamos.

Una vez creada la nota, podemos asignar colaboradores (esto es, compartirla con otras personas) y configurar recordatorios.

Google Photos

El mundo digital, y especialmente el de las redes sociales, es extremadamente visual. Por eso, es fundamental tener nuestras fotos y videos ordenados y al alcance de la mano.

Con esta herramienta, podemos gestionar fácilmente nuestro contenido audiovisual.

Para empezar, tenemos que cargar nuestras fotos y videos. Para no perder nada de vista, lo ideal es que lo hagamos en álbumes (por fecha, por tema, por producto o servicio). Luego, podemos dejar volar la imaginación y crear animaciones, collages o películas.

Todo el contenido puede ser descargado y compartido con otras personas. Esto último puede resultarnos de mucha utilidad si necesitamos enviar gran cantidad de imágenes, por ejemplo, a un cliente, agencia de diseño o imprenta.

Como decíamos al principio, Google tiene muchísimas herramientas, y estas 3 son solo algunas. ¡Ponelas en práctica y contanos cómo te fue!

Capacitación

Qué es y por qué es importante armar un BRIEF

entrepreneur-593378_960_720Al momento de iniciar la relación con un diseñador o una agencia de comunicación, los emprendedores se encuentran con varias palabras nuevas en otro idioma, un tanto preocupantes, como comentábamos en esta nota sobre branding. Una de las primeras palabras raras surge en el primer encuentro entre emprendedor y proveedor: “hay que armar un brief”… ¿Y eso?

El brief es un documento de referencia, que sirve como “contenedor” de los lineamientos necesarios para trabajar la comunicación de marketing. Es una hoja con campos a rellenar y preguntas para responder, que debe completarse por escrito, con los datos del emprendimiento, producto o servicio que se desea comunicar. Las agencias suelen trabajar con modelos estandarizados de briefing, que ajustan para cada caso y facilitan a cada cliente en particular.

No se trata de una declaración extensa ni en forma de acta. Todo lo contrario, si vamos a su traducción literal, brief significa “breve, corto, conciso”. El objetivo es expresar “de qué se trata” el proyecto a comunicar, con muy pocas palabras, las justas y necesarias.

Es fundamental que el mismo emprendedor se encargue de completar el brief, ya que esta tarea lo ayuda a poner en palabras su idea. A la vez, puede expresar esos conceptos con su tono único, personalísimo, lo cual es fundamental para comprender la identidad del proyecto, que luego se traducirá en imagen a través de la comunicación.

Este documento se realiza una sola vez, si bien es recomendable releerlo y actualizarlo una vez al año. Vale la pena tomarse el trabajo de completarlo, ya que aporta orden en un momento en que por la misma motivación inicial las ideas se disparan y cuesta saber “hacia dónde arrancar”.

Algunos puntos que puede contener un brief inicial:

  1. Antecedentes y contexto (del emprendimiento, producto, servicio)
  2. Descripción del proyecto a comunicar: ¿Qué es lo que vamos a vender? ¿Qué queremos hacer? ¿Para qué? ¿Cómo?
  3. Objetivos del negocio: ¿Qué se busca generar a nivel empresa con este esfuerzo?
  4. Objetivos del proyecto: ¿Qué pretendemos lograr con el esfuerzo de marketing?
  5. Objetivos de comunicación: ¿Qué percepción queremos generar / qué queremos que el cliente haga cuando reciba la pieza?
  6. Propuesta de valor: beneficios principales/ competitivos, incentivos para el cliente. ¿Qué le vamos a ofrecer?
  7. Target group: ¿A qué público objetivo nos queremos dirigir? Pensar en los atributos duros (sexo, edad, nivel económico, nivel educativo, etc) y también en los soft (modos de vida, creencias, valores, sentimientos, gustos, costumbres). Funciona la técnica de imaginarse un personaje modelo y dotarlo de las características de lo que sería un cliente ideal.
  8. Competencia: ¿Qué otras empresas ofrecen productos o servicios similares? ¿De qué manera lo hacen? ¿Cómo impactan en nuestro proyecto?
  9. Tono y manera: ¿Cómo queremos hablarle al público objetivo?
  10. Presupuesto: Previsión de inversión disponible para marketing.
  11. Timing: ¿Cuándo deseamos comenzar con las acciones de comunicación? ¿Durante cuánto tiempo pensamos mantenerlas? ¿Qué fechas son relevantes?
  12. Información adicional: cualquier otro dato que sea interesante para entender, contextualizar o detallar los puntos precedentes.

Como podemos ver, se trata de información básica que el emprendedor conoce y maneja de manera cotidiana, pero probablemente nunca sistematizó por escrito. Para la agencia resulta fundamental conocerla, ya que constituye la puerta de entrada desde donde comenzar a entender el emprendimiento en sus aspectos fundamentales. Si la información brindada en el brief es de calidad, sin dudas lo será también el producto comunicacional resultante.

¡A animarse! Después de todo, ¡emprender es crecer!