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9 tips para redactar posteos en redes sociales

Gestionar las redes de una empresa nos coloca en el desafío de entender este espacio como parte del negocio. Es fundamental comprender que existen diferencias sustanciales en las formas de comunicación que debemos poner en marcha, respecto de las que solemos utilizar en nuestras redes personales.

En las redes de nuestro negocio no charlamos necesariamente con amigos o familiares, sino con potenciales clientes. Y esto nos obliga a tener ciertos cuidados. Como te comentábamos en esta nota, el trabajo de branding es permanente, y cuidar la reputación de la marca en el entorno web depende en gran medida de que sepamos manejar hábilmente nuestro discurso.

¿Cómo podemos asegurarnos de hacer un buen trabajo? Te damos algunas recomendaciones:

1. Mantener el contacto personal con el interlocutor. Si bien nuestros mensajes en las redes se dirigen a un público masivo, la forma de recepción de esos mensajes es individual. Cada internauta nos lee de manera personal a través de su dispositivo. Por eso es recomendable tratarlo de “vos” (y no con la forma plural, “ustedes”).

2. Aunque el community manager sea una sola persona, las empresas son entidades colectivas, y por lo tanto los mensajes deben escribirse en primera persona del plural (“nosotros”). Aún cuando el emprendimiento sea unipersonal, se sugiere usar este tratamiento, que en este caso se denomina “plural de modestia”.

3. Respetar las reglas ortográficas y gramaticales del español es fundamental. Un mensaje correctamente expresado contribuye a dar esa imagen de seriedad y profesionalismo que sin dudas nos diferenciará. ¡No hay que olvidarse de los acentos!

4. Cuidar el uso de las mayúsculas. En internet, un texto escrito enteramente con ellas se interpreta como un grito, y se considera una falta de respeto. Si necesitamos destacar un texto, podemos emplear otros recursos, como los emojis o los hashtags.

5. Un detalle de cuidado: en español los signos de interrogación y exclamación tienen marca de apertura y no sólo de cierre. Si bien nos hemos acostumbrado a prescindir de las primeras (¡¿) su uso es importante para una correcta interpretación del texto escrito por parte del lector. Además, recordemos que no es necesario duplicar o triplicar el signo para dar más énfasis a lo dicho. Esta es una práctica común en el ámbito informal y no es recomendable trasladarla al campo profesional.

6. ¡Atención! En las redes, “ser formal” no debe confundirse con “ser aburrido”. El tono de la comunicación debe ser sobre todo ameno, cercano, cálido. No hay lugar para el descuido, pero tampoco para los formalismos exagerados.

7. El tiempo y el modo de recepción de los mensajes en las redes obligan a que nuestros textos sean breves, sintéticos, concretos y conclusivos. En Twitter esta restricción es más palpable, ya que sólo contamos con un número determinado de caracteres disponibles para usar. Pero en las otras redes debemos evitar la tentación de escribir de más, ya que todo aquello que quede por fuera de la vista previa del posteo (oculto detrás del “leer más”) posiblemente no llegue a nuestro fan. Por eso, las ideas principales deben expresarse en las primeras líneas y de manera lo suficientemente atractiva para motivar por lo menos a una parte de nuestros seguidores para que continúen la lectura.

8. El cuidado expresivo no debe solamente acotarse a los posteos. Debemos poner en práctica estas reglas también al momento de responder mensajes, tanto en el muro / perfil como por privado. En estas instancias nos dirigimos personalmente a un usuario interesado en establecer un contacto con nosotros y debemos ser extremadamente cuidadosos con esa relación.

9. ¡Todo lo dicho vale también para Whatsapp! En esta red, el contacto uno a uno nos tienta a descuidar la forma en la que escribimos, pero si lo hacemos desde una línea empresarial, debemos ser cautelosos. Releer antes de enviar es una estrategia sencillísima, pero muy efectiva para detectar fallas ortográficas y expresivas.

Es importante destacar que, además del cuidado en las formas de escribir los mensajes, todo community manager debe conocer y respetar las buenas prácticas generales a las que hacíamos referencia en esta nota. Tenerlas siempre presentes es fundamental para lograr resultados profesionales en la comunicación web.

Ahora sí, ¡a practicar! Nos leemos pronto.

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5 tips fundamentales para un manejo responsable de las redes sociales

Whatsapp, Facebook, Instagram, Youtube y Twitter son parte de nuestra vida. Ya no hay argumentos para discutirlo, y hasta los más reacios han entendido que las redes llegaron para quedarse, aunque no se sientan cómodos en el entorno 2.0.

Sin dudas, las marcas han encontrado en ellas un nuevo espacio de comunicación con sus clientes (actuales y potenciales). Un amplísimo número de usuarios posee cuentas o avatares en más de una red. Y cada una ha generado sitio para los más diversos intereses y perfiles.

Pero… (porque siempre hay un pero)

Lamentablemente, en este juego han entrado también personas no gratas, bromistas, estafadores, que aprovechan los impulsos y descuidos de los usuarios para hacer de las suyas. Esconder o disfrazar malas intenciones en la web, donde cunde un alto grado de anonimato, es muy sencillo. Por eso, aunque nos cansemos de escucharlo o leerlo, lo reiteramos: es necesario tomar las precauciones necesarias antes de hacer cualquier tipo de clic.

Hoy te presentamos estas 5 recomendaciones que podés poner en práctica ya mismo para disfrutar de tus redes de manera responsable y con mucha más tranquilidad.

1- Elegí contraseñas seguras. Los expertos recomiendan emplear más de 8 caracteres, mezclando letras en mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Muchos usuarios se excusan en el “no me voy a poder acordar de esa contraseña tan complicada” para no hacerlo, y luego deben lamentarse. Además, todos los navegadores permiten guardar las contraseñas de manera automática y en caso de olvido los sitios seguros ofrecen recuperarlas en muy pocos pasos.

2- Configurá la privacidad de tu cuenta y de tus posteos. Sé cuidadoso al momento de elegir quién puede ver o interactuar con tus contenidos. Podés mantener un nivel de participación muy interesante sólo entre los usuarios que definas; no todo lo que publicás debe ser visto de manera pública. Ubicá la opción que más se ajuste a tus intereses y convertí tu red en tu propio universo virtual.

3- Cuidá tus datos personales. Antes de confirmar una compra o aceptar la descarga gratuita de un archivo, tomá un par de minutos para leer las políticas de seguridad del sitio en el que estás operando. Las webs realmente serias las comparten de manera accesible y garantizan el cuidado de los datos personales. Si tenés dudas, siempre es mejor no ofrecerlos.

4- Muchas personas comparten o repostean contenido de tipo sensible o solidario, sin verificar la veracidad de la fuente: causas sociales poco difundidas, personas extraviadas que son buscadas por sus familiares, niños con enfermedades terminales, denuncias de abusos a los animales, por nombrar algunas. Muchas veces estos contenidos no son verídicos, y apelan a viralizarse desde el golpe bajo. Detrás de estas acciones, suele haber personas recopilando (y comercializando) información personal muy valiosa de los usuarios de la red. Por eso, antes de compartir, siempre es mejor chequear. Si la causa es verdadera, en un par de clics Google nos lo podrá confirmar.

5- Ninguna red social cobra por mantener una cuenta. ¡Y probablemente nunca lo hará! Si así fuera, nos enteraríamos por el escándalo que se adueñaría de los medios de comunicación de todo el mundo y no a través de un post viral. Así que ¡cuidado! Basta de repostear o reenviar los clásicos “A partir de 01 del próximo mes Whatsapp dejará de ser gratuito”. También hay que poner freno a otro favorito: “Por cada like o comentario Facebook (o la red que sea) donará un centavo para que ‘Juanito’ pueda ser operado”. Ningún sitio serio opera de este modo.

Así que ¡atención! Que la vorágine de la instantaneidad o la tentación del slacktivismo no sean excusas para descuidarse en internet. Con un mínimo esfuerzo y dedicando muy pocos minutos, podemos disfrutar de manera responsable y con mucha seguridad de nuestras redes, en su máximo potencial.

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Cambios en Facebook: la conversación es la clave

El 2018 comenzó con grandes novedades para quienes trabajamos en redes sociales. En enero, Facebook anunció que implementaría cambios en el news feed (es decir, en la pestaña que nos muestra las publicaciones de nuestros amigos y las páginas que seguimos).

De acuerdo con su comunicado oficial, esta actualización hará que se prioricen dos tipos de contenidos: por un lado, aquellos posteos que generen conversaciones e interacciones entre los usuarios; y, por el otro, los posteos de familiares y amigos. De esta forma, dicen, esperan ayudar a las personas a acercarse y a construir mejores relaciones.

¿Cómo afecta esto al contenido que creamos para nuestra Fanpage?

Desde siempre, Facebook (como el resto de las redes sociales) aplica una serie de reglas para decidir qué mostrarles a sus usuarios. Estas reglas se conocen como algoritmo, y son las responsables de personalizar la sección de noticias de cada persona para adecuarla a sus gustos e intereses.

Por ejemplo, aunque tengamos cientos de amigos, en nuestro news feed vemos con más frecuencia las actualizaciones de aquellos con los cuales interactuamos regularmente, dándole un “me gusta” a sus posteos, comentándolos o compartiéndolos. Lo mismo ocurre con las páginas que seguimos.

Ahora, la red social de Zuckerberg redobla el desafío: más que nunca, será importante crear engagement. Es decir, publicar posteos que inviten a la conversación, que generen no sólo comentarios aislados sino interacción entre nuestros fans y sus amigos.

¿Cómo lo logramos?

Muchas veces, cuando trabajamos en nuestro social media plan, hacemos foco en aquello que deseamos comunicar: nuestros productos y servicios, nuestras ofertas, el valor agregado de nuestra marca. Y, por supuesto, eso está muy bien.

Pero, si queremos asegurarnos un lugar en la marea de información que reciben nuestros fans, tenemos que pensar también en crear otro tipo de posteos: videos en vivo, una consigna entretenida, un sorteo, una frase que inspire y emocione… La clave está en proponer un tema de conversación que invite a nuestros seguidores a participar, más allá del interés que puedan tener en ese momento por el producto o servicio que comercializamos. Así, iremos posicionándonos y lograremos estar presentes en los news feeds de más personas.

Pero realmente necesito contar lo que hago: ¿hay alguna otra alternativa?

Como dicen las abuelas, Facebook “no da puntada sin hilo”. Estas modificaciones sólo afectarán el contenido orgánico: aquél que se muestra naturalmente, sin que paguemos por ello.

Cuando necesitemos mostrar nuestros productos o servicios y queramos aumentar la visibilidad de nuestro mensaje, podremos continuar recurriendo a los anuncios.

¿La buena noticia? La plataforma publicitaria de Facebook ofrece alternativas muy interesantes, tanto para generar tráfico a un sitio web como para ganar fans o promocionar una publicación, un video o un evento. Los resultados se muestran en tiempo real y podemos ajustar la configuración de las campañas tantas veces como sea necesario.

Además, y esto es especialmente importante para el mundo emprendedor y los negocios locales, generalmente no se requieren grandes inversiones. Si segmentamos con cuidado nuestro público objetivo, podemos lograr excelentes resultados con poco dinero.

Es cierto: los cambios a veces asustan, pero también nos estimulan a buscar soluciones creativas y nuevas maneras de comunicarnos con nuestros potenciales clientes. ¡Aceptemos el desafío!