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Perfil personal vs. Fanpage: ¿cuál elegir para tu negocio?

Hoy, comunicar un emprendimiento a través de las redes sociales ya no es opcional. Si queremos mostrar lo que producimos, compartir experiencias, competir y ganar clientes, contar con una buena buena vidriera digital es importantísimo. Y, en este sentido, Facebook sigue siendo una excelente plataforma para hacerlo.

En general, los emprendedores que están acostumbrados al manejo de las redes en su vida personal se adaptan sin mayores problemas al desarrollo de un sitio especialmente creado para su negocio. Lo que sucede, en muchos casos por desconocimiento, es que optan por abrir justamente, un perfil personal para una marca comercial.

Esto plantea un primer inconveniente: usar un perfil para la comunicación de un negocio infringe las políticas de uso de Facebook. El mayor riesgo es que la misma red dé de baja el perfil cuando detecte el movimiento comercial. De esta manera, se puede perder de repente todo el material que, con mucho esfuerzo, se haya logrado mostrar, así como las interacciones y los contactos con los clientes.

¿Cuál es la solución? Desarrollar una fanpage. Este formato ha sido creado especialmente para lograr una excelente interacción con públicos interesados en la marca y sus productos o servicios, y permite desarrollar contenidos de carácter institucional o comercial, con un alto nivel de profesionalismo. Para la delicada tarea de branding, este aspecto es fundamental.

¿Cuáles son las diferencias entre los perfiles y las páginas de empresa?

  • Una fanpage no cuenta con amigos, sino con fans o seguidores; y en ninguno de los casos hay límite de cantidad. De hecho, las marcas más reconocidas del mundo son seguidas por millones de personas.
  • La interfaz de la fanpage brinda un mayor nivel de personalización. Permite detallar información sobre la empresa de manera ordenada, a través de secciones específicas, similares a las que podemos encontrar en un sitio web: información, servicios, tienda de productos, historia, comunidad, eventos…
  • Las páginas empresariales permanecen siempre visibles y pueden indexar en buscadores. Es decir que si una persona busca la marca en Google, puede llegar a la fanpage de manera inmediata.

¡Pero eso no es todo! Estas son otras de las ventajas de tener una fanpage:

  • Acceso a las estadísticas. Las páginas desarrollan un seguimiento detalladísimo de los seguidores que interactúan con los contenidos. Luego de un tiempo, arrojan datos precisos que permiten mejorar la gestión del social media plan (SMP). Por ejemplo: tipos de contenidos preferidos, cantidad de interacciones, nivel de engagement, datos demográficos de los usuarios, días y horarios de mayor consulta.
  • Acceso a la plataforma publicitaria. Las páginas cuentan con la posibilidad de invertir en publicidad para incrementar el alcance de la comunicación. Con una inversión pequeña, es posible lograr una visibilidad muy alta del negocio. Las herramientas de gestión publicitaria son sencillas de utilizar, bastante intuitivas, y logran resultados optimizados según los objetivos de marketing que queramos alcanzar.
  • Contenidos programados. Facebook permite programar de manera anticipada la mayoría de los contenidos del SMP. Esto facilita enormemente la gestión cotidiana de la red.
  • Administración compartida. Puede asignarse permiso a múltiples usuarios para que trabajen de manera simultánea en el desarrollo de una misma fanpage. Incluso, se les puede otorgar roles diferentes, con mayor o menor control sobre la página y su contenido.

¿Un perfil personal puede “convertirse” en fanpage?

Otra buena noticia. La respuesta es ¡sí! La misma red ofrece esta posibilidad, que es muy recomendable de seguir para asegurar la seguridad de la cuenta. A través de los tutoriales publicados en la sección de ayuda, se puede realizar este cambio, en cualquier momento.

¿Tu negocio está en las redes? ¿Tenés un sitio para empresas? ¿Utilizaste las herramientas publicitarias para impulsarlo? ¡Consultanos! Podemos ayudarte 🙂

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¿Qué, cuánto y cuándo postear? Las grandes preguntas del SMP

Las redes sociales son, ante todo, dinámicas. Requieren que dispongamos de tiempo para compartir contenido y para atender consultas y reclamos. Exigen que estemos atentos a lo que pasa a nuestro alrededor y que actuemos en consecuencia.

En este marco, desarrollar un social media plan (SMP) es fundamental para poder sostener la presencia de nuestra marca en el mundo digital, de manera creativa pero también eficiente.

Sin embargo, y especialmente cuando damos nuestros primeros pasos en este entorno tan particular, definir qué contenidos publicar, cómo y cuándo hacerlo, puede ser un desafío… ¡pero es uno que no podemos eludir!

¡Entremos en calor! ¿Qué dicen las estadísticas?

El sitio buzzumo.com analizó cientos de miles de artículos y publicaciones de 2017, para entender qué contenidos prefieren los usuarios de Facebook, una de las redes sociales más versátiles en cuanto a formatos y posibilidades de viralización.

Respecto del contenido externo (es decir, aquél que es producido fuera de la plataforma) las estadísticas muestran que los usuarios de Facebook comparten material que sea entretenido, inspirador, tierno. Eligen, además, enfoques que tengan estrecha relación con su propia visión del mundo. Y, por último, prefieren los videos a otro tipo de formatos.

En cuanto a los posteos de Facebook que más se viralizan, los videos llevan nuevamente la delantera. Los temas más populares son los consejos prácticos (“hacks”), el contenido llamativo e inspirador, las comidas y recetas, los animales adorables y los videos musicales.

Ahora, con el panorama más claro… ¡Armemos nuestro social media plan!

Lo ideal es trabajar con el calendario en mano y definir el plan de contenidos para un mes completo. De esta forma, podremos prever desde la necesidad de organizar ofertas y promociones hasta la búsqueda de material fotográfico. Luego, por supuesto, haremos las modificaciones que sean necesarias.

En ese calendario, tendremos que consignar el tema de cada posteo, y cuándo vamos a realizarlo. ¡Te ayudamos con una pequeña guía de consejos!

Temas

Una gran tentación es enfocar el contenido en la promoción de nuestros productos y servicios, o en llevar tráfico a nuestro sitio web.

Eso está muy bien (¡nadie lo pone en duda!) pero si queremos aprovechar todo el potencial de nuestras redes, tenemos que “ceder” espacio a otro tipo de contenidos, que hagan foco en el engagement y fortalezcan nuestra comunidad.

Realizar un concurso o un sorteo es siempre una buena alternativa. Pero, si tenemos en cuenta lo que nos marcan las estadísticas y las historias de éxito que circulan por la web, puede ser interesante que nos animemos a “romper el molde” con alguna de estas ideas:

  • Tutoriales o demostraciones de productos.
  • Testimonios de directivos, empleados o clientes satisfechos. Historias de la vida de la empresa.
  • Encuestas, preguntas o trivias.
  • Efemérides o acontecimientos especiales.
  • Noticias del sector.

La clave es definir unos cuantos ejes temáticos y trabajar sobre ellos, de forma tal que el contenido comercial alterne con este último tipo de posteos; todo en el marco de nuestra estrategia general de comunicación.

Cantidad de posteos

Uno de los grandes interrogantes del social media plan es la cantidad de posteos que se deben realizar.

Si bien no hay una fórmula que se pueda aplicar a todos los casos por igual, un buen parámetro puede ser el de realizar entre 3 y 5 posteos por semana.

Una cantidad mucho menor de posteos puede crear la idea de una Fanpage o perfil “abandonados”. En el otro extremo, un número excesivo de publicaciones puede generar cierto malestar y hacer que nuestros seguidores oculten nuestros posteos de su newsfeed o dejen de seguirnos.

Lo importante es, entonces, actualizar nuestras redes con periodicidad, para que los nuevos visitantes nos vean como una marca activa e interactiva, en permanente evolución.

Días y horarios de los posteos

En este caso, tampoco es posible establecer una regla general.

Lo que podemos hacer es consultar las estadísticas de nuestras redes, para entender el comportamiento de los seguidores, y realizar los posteos en aquellos momentos en los que ellos se encuentran más activos.

Debemos tener en cuenta que, cuando una persona ingresa a su cuenta, revisa el nuevo contenido pero difícilmente llega hasta el “final” de su newsfeed. En consecuencia, aquello que se haya posteado muchas horas antes probablemente no sea visto. ¡Y eso es lo último que queremos!

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3 preguntas para definir una estrategia de comunicación

Al momento de iniciar el camino en el campo de las comunicaciones, los emprendedores suelen ser muy cautelosos. La realidad es que sus esfuerzos (a nivel personal, creativo, material y económico), preocupaciones y conocimientos están orientados al desarrollo de sus productos o servicios, y el campo amplísimo de las posibilidades de acción en lo comunicacional suele provocar ansiedad. Por un lado, aparecen las ganas de “hacer publicidad” para hacerse conocidos y potenciar las ventas. Por el otro, la incertidumbre ante una inversión económica que es intangible y no promete resultados en un plazo inmediato es inevitable.

Es verdad que las alternativas son tantas que pueden asustar… pero lo cierto también es que cada emprendedor puede generar un camino propio y una estrategia que seguramente acotará este infinito de posibilidades. Es un cliché, pero cierto: en comunicación, cantidad no es lo mismo calidad. La clave es seleccionar los medios, soportes y canales adecuados para comunicar, y hacerlo de manera ordenada, integrada y con sentido.

Pero… ¿por dónde empezar?

Para tomar las primeras decisiones, esta guía de preguntas puede resultar de utilidad:

1- ¿En qué etapa del negocio estoy? Las estrategias para un lanzamiento de marca son diferentes a las de mantenimiento. El esfuerzo necesario para impulsar el reconocimiento de nuestra empresa o productos cambia según éstos hayan sido recientemente ingresados al mercado o no, el grado de competencia, la coyuntura económica, la estacionalidad… Definir dónde estamos parados es muy importante antes de dar el primer paso.

2- ¿Cuál es el objetivo que quiero alcanzar? Una vez que sabemos dónde estamos, hay que definir dónde queremos llegar. No es lo mismo trabajar sobre la presencia y la recordación de la marca que para lograr una mayor cantidad de visitas en el local o la participación en una promoción. Para cada objetivo, hay un abanico de acciones posibles (y, sobre todo, adecuadas) para desarrollar.

3- ¿Cómo llego? Sabemos dónde estamos y dónde queremos ir. Ahora es el momento de activar el GPS, analizar los caminos posibles y de entre todos ellos elegir el más conveniente. En este punto, cada emprendedor debe tomar las decisiones que considere apropiadas para su negocio en particular. Algunos aspectos a ponderar son: cuál es el tiempo del que disponemos para actuar, en qué plazo queremos ver resultados, cuál es el target al que nos queremos dirigir, qué presupuesto podemos destinar, qué herramientas tenemos desarrolladas y cuáles no, cómo impactará el resultado de la acción en relación a la producción… ¡cuanto más profundo sea nuestro análisis, mejor podremos desarrollar nuestra estrategia!

Si estás pensando en recorrer este camino formidable y desafiante, te invitamos a que empieces a pensar y a soñar. ¡Contestar estas preguntas claramente y con convicción te va a ayudar a emprender la marcha! Y desde Voces nos encantaría acompañarte. 😉

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9 tips para redactar posteos en redes sociales

Gestionar las redes de una empresa nos coloca en el desafío de entender este espacio como parte del negocio. Es fundamental comprender que existen diferencias sustanciales en las formas de comunicación que debemos poner en marcha, respecto de las que solemos utilizar en nuestras redes personales.

En las redes de nuestro negocio no charlamos necesariamente con amigos o familiares, sino con potenciales clientes. Y esto nos obliga a tener ciertos cuidados. Como te comentábamos en esta nota, el trabajo de branding es permanente, y cuidar la reputación de la marca en el entorno web depende en gran medida de que sepamos manejar hábilmente nuestro discurso.

¿Cómo podemos asegurarnos de hacer un buen trabajo? Te damos algunas recomendaciones:

1. Mantener el contacto personal con el interlocutor. Si bien nuestros mensajes en las redes se dirigen a un público masivo, la forma de recepción de esos mensajes es individual. Cada internauta nos lee de manera personal a través de su dispositivo. Por eso es recomendable tratarlo de “vos” (y no con la forma plural, “ustedes”).

2. Aunque el community manager sea una sola persona, las empresas son entidades colectivas, y por lo tanto los mensajes deben escribirse en primera persona del plural (“nosotros”). Aún cuando el emprendimiento sea unipersonal, se sugiere usar este tratamiento, que en este caso se denomina “plural de modestia”.

3. Respetar las reglas ortográficas y gramaticales del español es fundamental. Un mensaje correctamente expresado contribuye a dar esa imagen de seriedad y profesionalismo que sin dudas nos diferenciará. ¡No hay que olvidarse de los acentos!

4. Cuidar el uso de las mayúsculas. En internet, un texto escrito enteramente con ellas se interpreta como un grito, y se considera una falta de respeto. Si necesitamos destacar un texto, podemos emplear otros recursos, como los emojis o los hashtags.

5. Un detalle de cuidado: en español los signos de interrogación y exclamación tienen marca de apertura y no sólo de cierre. Si bien nos hemos acostumbrado a prescindir de las primeras (¡¿) su uso es importante para una correcta interpretación del texto escrito por parte del lector. Además, recordemos que no es necesario duplicar o triplicar el signo para dar más énfasis a lo dicho. Esta es una práctica común en el ámbito informal y no es recomendable trasladarla al campo profesional.

6. ¡Atención! En las redes, “ser formal” no debe confundirse con “ser aburrido”. El tono de la comunicación debe ser sobre todo ameno, cercano, cálido. No hay lugar para el descuido, pero tampoco para los formalismos exagerados.

7. El tiempo y el modo de recepción de los mensajes en las redes obligan a que nuestros textos sean breves, sintéticos, concretos y conclusivos. En Twitter esta restricción es más palpable, ya que sólo contamos con un número determinado de caracteres disponibles para usar. Pero en las otras redes debemos evitar la tentación de escribir de más, ya que todo aquello que quede por fuera de la vista previa del posteo (oculto detrás del “leer más”) posiblemente no llegue a nuestro fan. Por eso, las ideas principales deben expresarse en las primeras líneas y de manera lo suficientemente atractiva para motivar por lo menos a una parte de nuestros seguidores para que continúen la lectura.

8. El cuidado expresivo no debe solamente acotarse a los posteos. Debemos poner en práctica estas reglas también al momento de responder mensajes, tanto en el muro / perfil como por privado. En estas instancias nos dirigimos personalmente a un usuario interesado en establecer un contacto con nosotros y debemos ser extremadamente cuidadosos con esa relación.

9. ¡Todo lo dicho vale también para Whatsapp! En esta red, el contacto uno a uno nos tienta a descuidar la forma en la que escribimos, pero si lo hacemos desde una línea empresarial, debemos ser cautelosos. Releer antes de enviar es una estrategia sencillísima, pero muy efectiva para detectar fallas ortográficas y expresivas.

Es importante destacar que, además del cuidado en las formas de escribir los mensajes, todo community manager debe conocer y respetar las buenas prácticas generales a las que hacíamos referencia en esta nota. Tenerlas siempre presentes es fundamental para lograr resultados profesionales en la comunicación web.

Ahora sí, ¡a practicar! Nos leemos pronto.

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3 herramientas de Google para organizar tu jornada

Dicen que el tiempo es dinero, y eso es especialmente cierto en el mundo emprendedor; un mundo en el que muchas cosas dependen de nosotros mismos y de cómo sepamos optimizar nuestros recursos.

Google, que comenzó siendo uno de tantos motores de búsqueda en Internet y hoy es líder en el mercado digital, ofrece un sinnúmero de productos, muchos de ellos pensados especialmente para empresas.

Para la nota de hoy, elegimos 3 herramientas que podés utilizar para gestionar eficazmente tus tareas cotidianas.

En todos los casos, vas a necesitar una cuenta de correo en Gmail. Esto te va a permitir manejar el contenido tanto desde tu computadora como desde tu celular. Para este último caso, te recomendamos descargar las aplicaciones. ¡No ocupan demasiado espacio y el acceso es mucho más simple!

Google Calendar

Es, como su nombre nos deja adivinar, un calendario en el que podemos agendar nuestros compromisos y actividades.

No solo podemos configurar la fecha y horario. También podemos agregar la ubicación del evento o una descripción detallada, invitar a otras personas y generar recordatorios. Si queremos cargar una tarea que se repite periódicamente, también tenemos esa alternativa.

Con una misma cuenta de Gmail podemos configurar diferentes calendarios. Por ejemplo, podemos tener uno para nuestro emprendimiento, otro para nuestras actividades personales, otro para las tareas de los chicos… ¡y así no nos olvidamos de nada!

Google Keep

Con esta herramienta, podemos crear y organizar notas, a la manera de los post-it que pegamos en el escritorio o en la agenda.

Como siempre, Google hace gala de su versatilidad y nos permite generar notas con texto, con imágenes o dibujos o con listas de tareas que podemos ir “tildando” a medida que realizamos.

Una vez creada la nota, podemos asignar colaboradores (esto es, compartirla con otras personas) y configurar recordatorios.

Google Photos

El mundo digital, y especialmente el de las redes sociales, es extremadamente visual. Por eso, es fundamental tener nuestras fotos y videos ordenados y al alcance de la mano.

Con esta herramienta, podemos gestionar fácilmente nuestro contenido audiovisual.

Para empezar, tenemos que cargar nuestras fotos y videos. Para no perder nada de vista, lo ideal es que lo hagamos en álbumes (por fecha, por tema, por producto o servicio). Luego, podemos dejar volar la imaginación y crear animaciones, collages o películas.

Todo el contenido puede ser descargado y compartido con otras personas. Esto último puede resultarnos de mucha utilidad si necesitamos enviar gran cantidad de imágenes, por ejemplo, a un cliente, agencia de diseño o imprenta.

Como decíamos al principio, Google tiene muchísimas herramientas, y estas 3 son solo algunas. ¡Ponelas en práctica y contanos cómo te fue!

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5 tips fundamentales para un manejo responsable de las redes sociales

Whatsapp, Facebook, Instagram, Youtube y Twitter son parte de nuestra vida. Ya no hay argumentos para discutirlo, y hasta los más reacios han entendido que las redes llegaron para quedarse, aunque no se sientan cómodos en el entorno 2.0.

Sin dudas, las marcas han encontrado en ellas un nuevo espacio de comunicación con sus clientes (actuales y potenciales). Un amplísimo número de usuarios posee cuentas o avatares en más de una red. Y cada una ha generado sitio para los más diversos intereses y perfiles.

Pero… (porque siempre hay un pero)

Lamentablemente, en este juego han entrado también personas no gratas, bromistas, estafadores, que aprovechan los impulsos y descuidos de los usuarios para hacer de las suyas. Esconder o disfrazar malas intenciones en la web, donde cunde un alto grado de anonimato, es muy sencillo. Por eso, aunque nos cansemos de escucharlo o leerlo, lo reiteramos: es necesario tomar las precauciones necesarias antes de hacer cualquier tipo de clic.

Hoy te presentamos estas 5 recomendaciones que podés poner en práctica ya mismo para disfrutar de tus redes de manera responsable y con mucha más tranquilidad.

1- Elegí contraseñas seguras. Los expertos recomiendan emplear más de 8 caracteres, mezclando letras en mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Muchos usuarios se excusan en el “no me voy a poder acordar de esa contraseña tan complicada” para no hacerlo, y luego deben lamentarse. Además, todos los navegadores permiten guardar las contraseñas de manera automática y en caso de olvido los sitios seguros ofrecen recuperarlas en muy pocos pasos.

2- Configurá la privacidad de tu cuenta y de tus posteos. Sé cuidadoso al momento de elegir quién puede ver o interactuar con tus contenidos. Podés mantener un nivel de participación muy interesante sólo entre los usuarios que definas; no todo lo que publicás debe ser visto de manera pública. Ubicá la opción que más se ajuste a tus intereses y convertí tu red en tu propio universo virtual.

3- Cuidá tus datos personales. Antes de confirmar una compra o aceptar la descarga gratuita de un archivo, tomá un par de minutos para leer las políticas de seguridad del sitio en el que estás operando. Las webs realmente serias las comparten de manera accesible y garantizan el cuidado de los datos personales. Si tenés dudas, siempre es mejor no ofrecerlos.

4- Muchas personas comparten o repostean contenido de tipo sensible o solidario, sin verificar la veracidad de la fuente: causas sociales poco difundidas, personas extraviadas que son buscadas por sus familiares, niños con enfermedades terminales, denuncias de abusos a los animales, por nombrar algunas. Muchas veces estos contenidos no son verídicos, y apelan a viralizarse desde el golpe bajo. Detrás de estas acciones, suele haber personas recopilando (y comercializando) información personal muy valiosa de los usuarios de la red. Por eso, antes de compartir, siempre es mejor chequear. Si la causa es verdadera, en un par de clics Google nos lo podrá confirmar.

5- Ninguna red social cobra por mantener una cuenta. ¡Y probablemente nunca lo hará! Si así fuera, nos enteraríamos por el escándalo que se adueñaría de los medios de comunicación de todo el mundo y no a través de un post viral. Así que ¡cuidado! Basta de repostear o reenviar los clásicos “A partir de 01 del próximo mes Whatsapp dejará de ser gratuito”. También hay que poner freno a otro favorito: “Por cada like o comentario Facebook (o la red que sea) donará un centavo para que ‘Juanito’ pueda ser operado”. Ningún sitio serio opera de este modo.

Así que ¡atención! Que la vorágine de la instantaneidad o la tentación del slacktivismo no sean excusas para descuidarse en internet. Con un mínimo esfuerzo y dedicando muy pocos minutos, podemos disfrutar de manera responsable y con mucha seguridad de nuestras redes, en su máximo potencial.

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Cambios en Facebook: la conversación es la clave

El 2018 comenzó con grandes novedades para quienes trabajamos en redes sociales. En enero, Facebook anunció que implementaría cambios en el news feed (es decir, en la pestaña que nos muestra las publicaciones de nuestros amigos y las páginas que seguimos).

De acuerdo con su comunicado oficial, esta actualización hará que se prioricen dos tipos de contenidos: por un lado, aquellos posteos que generen conversaciones e interacciones entre los usuarios; y, por el otro, los posteos de familiares y amigos. De esta forma, dicen, esperan ayudar a las personas a acercarse y a construir mejores relaciones.

¿Cómo afecta esto al contenido que creamos para nuestra Fanpage?

Desde siempre, Facebook (como el resto de las redes sociales) aplica una serie de reglas para decidir qué mostrarles a sus usuarios. Estas reglas se conocen como algoritmo, y son las responsables de personalizar la sección de noticias de cada persona para adecuarla a sus gustos e intereses.

Por ejemplo, aunque tengamos cientos de amigos, en nuestro news feed vemos con más frecuencia las actualizaciones de aquellos con los cuales interactuamos regularmente, dándole un “me gusta” a sus posteos, comentándolos o compartiéndolos. Lo mismo ocurre con las páginas que seguimos.

Ahora, la red social de Zuckerberg redobla el desafío: más que nunca, será importante crear engagement. Es decir, publicar posteos que inviten a la conversación, que generen no sólo comentarios aislados sino interacción entre nuestros fans y sus amigos.

¿Cómo lo logramos?

Muchas veces, cuando trabajamos en nuestro social media plan, hacemos foco en aquello que deseamos comunicar: nuestros productos y servicios, nuestras ofertas, el valor agregado de nuestra marca. Y, por supuesto, eso está muy bien.

Pero, si queremos asegurarnos un lugar en la marea de información que reciben nuestros fans, tenemos que pensar también en crear otro tipo de posteos: videos en vivo, una consigna entretenida, un sorteo, una frase que inspire y emocione… La clave está en proponer un tema de conversación que invite a nuestros seguidores a participar, más allá del interés que puedan tener en ese momento por el producto o servicio que comercializamos. Así, iremos posicionándonos y lograremos estar presentes en los news feeds de más personas.

Pero realmente necesito contar lo que hago: ¿hay alguna otra alternativa?

Como dicen las abuelas, Facebook “no da puntada sin hilo”. Estas modificaciones sólo afectarán el contenido orgánico: aquél que se muestra naturalmente, sin que paguemos por ello.

Cuando necesitemos mostrar nuestros productos o servicios y queramos aumentar la visibilidad de nuestro mensaje, podremos continuar recurriendo a los anuncios.

¿La buena noticia? La plataforma publicitaria de Facebook ofrece alternativas muy interesantes, tanto para generar tráfico a un sitio web como para ganar fans o promocionar una publicación, un video o un evento. Los resultados se muestran en tiempo real y podemos ajustar la configuración de las campañas tantas veces como sea necesario.

Además, y esto es especialmente importante para el mundo emprendedor y los negocios locales, generalmente no se requieren grandes inversiones. Si segmentamos con cuidado nuestro público objetivo, podemos lograr excelentes resultados con poco dinero.

Es cierto: los cambios a veces asustan, pero también nos estimulan a buscar soluciones creativas y nuevas maneras de comunicarnos con nuestros potenciales clientes. ¡Aceptemos el desafío!

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5 claves para desarrollar tu Community Managment

En esta nota, hablamos sobre dos roles vinculados con la gestión de redes sociales: el social media planner y el community manager. Allí te contamos que, si bien a primera vista puede parecer que se trata de tareas similares, analizadas en profundidad no lo son.

Por eso, así como le dedicamos una nota especial a la elaboración del social media plan, hoy nos toca compartir con vos algunos secretos para que puedas manejar tu(s) comunidad(es) en redes sociales… ¡sin desesperar en el intento!

Pero… ¿qué hace -exactamente- un community manager?

El community manager (o, entre nosotros, el CM), es el encargado de ejecutar en el día a día el plan de comunicación en redes sociales.

Puede que sea el encargado de realizar la publicación de los contenidos (o no), pero su principal tarea es la de mantener un contacto permanente y fluido con los seguidores y fans. Es quien escucha y responde sus consultas, los anima a participar de las consignas propuestas, les agradece las palabras de aliento y los contiene cuando se sienten enojados o frustrados.

El manejo de comunidades online requiere que conozcamos la dinámica de cada red social, que estemos atentos a tendencias y comportamientos y que sepamos expresarnos con excelente calidad.

¡Excelente! Y ahora… ¿Qué hago?

Compartimos con vos algunas claves para que puedas gestionar tus redes de manera profesional.

1 – Responder, siempre. Uno de los principales errores que cometen muchas empresas (¡incluso las más grandes!) es dedicar tiempo a la creación de contenidos pero no a la gestión de sus comunidades online. Por eso, si decidimos que nuestra marca necesita tener presencia en una o varias redes sociales, debemos estar dispuestos a responder consultas y reclamos en un tiempo razonable.

2 – Brindar información concreta, transparente y precisa. Tener presencia en las redes es una elección, y si lo hacemos es para que nuestra marca esté en contacto directo con nuestro público. De nada sirve realizar grandes esfuerzos para generar contenido de calidad si luego no vamos a estar dispuestos a interactuar con las personas interesadas en nuestro producto o servicio. Las evasivas (“precios sólo por inbox”) o el desinterés (“cuando quieras vení al local y vemos”) son casi tan desalentadoras como el silencio.

3 – Realizar una adecuada atención al cliente. Las redes sociales, por su visibilidad, son uno de los medios más elegidos por las personas para realizar reclamos. Algunas veces, de manera discreta y cordial, pero otras con bombos y platillos, con toda la intención de viralizar su queja. Y aquí volvemos al primer punto: ¡responder no es opcional! Aunque no siempre podamos brindar una resolución inmediata (porque, tal vez, esa respuesta dependa de otras personas) nuestros clientes deben sentir que los escuchamos y que estamos dispuestos a ayudarlos.

4 – Elegir el tono de comunicación adecuado. Nuestra marca, como nosotros mismos, tiene una personalidad definida, y esa personalidad debe reflejarse tanto en los posteos que realicemos como en la interacción con nuestros seguidores o fans. Por ejemplo, no “hablaremos” de la misma manera en la Fanpage de una entidad educativa que en el Instagram de un bar o en la cuenta de Twitter de un programa de noticias. Debemos alinear nuestro tono para que nuestro público se sienta “como en casa” cuando visita nuestras redes.

5- Generar comunidad. Aunque el desarrollo de los contenidos es responsabilidad del social media planner, una vez puestos online podemos hacer mucho para que nuestros seguidores o fans interactúen y participen. Una buena práctica es agradecer los comentarios positivos e incluso sumarnos a la conversación aportando nueva información o el “punto de vista” de la marca. El objetivo es que quienes participen sientan que estamos conversando con ellos, que los escuchamos y que nos interesa lo que dicen. Después de todo, ahí está la clave de lo social, ¿verdad?

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5 consejos para elaborar el social media plan de tu emprendimiento

Como te comentábamos en esta nota, gestionar las redes sociales de la empresa es fundamental para mantener e incluso incrementar el status de la marca, y no solo en el espacio online. Internet es la vidriera al mundo, y como tal requiere de un cuidado especial.

Elaborar un social media plan es el primer paso de esta gestión e implica poner en juego estrategias muy bien pensadas. Hoy te damos cinco claves para que puedas hacerlo con éxito.

1. Definir claramente el público objetivo de tu empresa y elegir solo las redes sociales en las que está presente. No se recomienda participar en todas las redes simplemente por el hecho de que “haya que estar”, ya que el esfuerzo que implica manejarlas no es proporcional a los resultados. La clave es elegir de manera inteligente. Si el producto o servicio se orienta a un público de más de 40 años, veremos más resultados en Facebook . En cambio, Instagram es la red preferida por los más jóvenes.

2. Agendar las fechas y eventos especiales para la empresa y sus seguidores, y compartir contenidos especiales. Es una manera de estar presentes en momentos significativos y generar engagement con la marca, desde el reconocimiento y la cercanía. Por ejemplo: efemérides relacionadas al rubro, el aniversario de la empresa, los días profesionales, Navidad. Son ocasiones propicias para animarse a desarrollar acciones más intensivas, como promociones o sorteos.

3. El tono de los mensajes debe ser apropiado a la red y al público. Interactuar en la redes implica conectar con los seguidores de manera natural y espontánea, y para ello es necesario compartir el código de la comunicación. Por eso, un mismo mensaje seguramente deba ser formulado en otras palabras, para adaptarse al uso del lenguaje dominante en la red en la que se publicará.

4. El foco debe apuntarse a la comunidad. Mostrar que estamos atentos a sus gustos y necesidades, responder a sus inquietudes, sorprenderlos con mensajes inesperados. Para diferenciarse, la clave es entender a nuestro público; y para eso necesitamos escuchar, interpretar y estar listos para responder.

5. El peor plan es no tener plan. Es una máxima ineludible. La improvisación lleva inevitablemente al descontrol, y en internet eso se paga caro. Planificar los contenidos con 30 días de anticipación posibilita fijar objetivos, desarrollar los mensajes con tiempo, programar los posteos para ganar en productividad, elegir los contenidos apropiados, encargar el diseño de las placas, entre otras grandes ventajas. De esa manera, en el día a día podemos dedicarnos a interactuar y escuchar, y no corremos con la presión del “¡¿qué subo hoy?!”. Claro que manteniendo un margen de flexibilidad para salir al cruce cuando las circunstancias lo ameriten (por ejemplo, si sucede algo importante, imprevisto, que afecta al rubro, al producto o a la marca, hay que estar atentos para comunicarnos con nuestros seguidores al respecto).

Si bien armar un social media plan lleva tiempo y esfuerzo, los buenos resultados son evidentes en un plazo muy breve. ¡Vale la pena probarlo! Y si necesitás ayuda, estamos a tu disposición para asesorarte.